Mecánica general

PRESIÓN DEL ACEITE, EL JUSTO EQUILIBRIO QUE MUEVE TU MOTOR

Cómo influye este concepto en el funcionamiento del vehículo y qué hacer para corregirla.

La vida es una cuestión de equilibrios. Puede parecer una frase vacía, pero la verdad es que encontramos cientos de ejemplos en la naturaleza, la química o la física. Precisamente el concepto que te vamos a explicar hoy tiene mucho que ver con física y equilibrio. Se trata de la presión del aceite de motor, que conviene mantener en un nivel correcto para que el vehículo funcione a la perfección.

Seguro que a estas alturas ya te preguntas qué es eso de la presión del aceite. Lo primero que te podemos decir es que en ella influyen varios elementos principales: la bomba del aceite, el propio lubricante y el camino que éste recorre hacia las distintas piezas.

De hecho, la presión del aceite la marca la resistencia que opone un lubricante a ser movido por la bomba del aceite, así como las distancias a las que debe ser movido, es decir, los metros de tubería, codos o filtros por los que pasa, entre otros elementos, que rebajan dicha resistencia. Así, si medimos la presión en la bomba, obtendremos un resultado mayor al que extraeríamos en otro punto del recorrido.

¿Cómo evoluciona la presión del aceite?

Al arrancar el motor nos encontraremos con una presión alta, ya que el aceite está frío y la bomba necesitará más potencia para moverlo. Una vez en marcha, el lubricante se calienta y resulta más sencillo moverlo, por lo que se reduce la presión en el manómetro de la bomba.

Esta es una de las razones por las que existen los aceites multigrado, que son más fluidos en el arranque que los monogrado y por eso evitan desgastes en esa fase, ya que permiten desde el principio que llegue la cantidad de aceite suficiente para separar las piezas metálicas y evitar que se rocen entre ellas.

¿Qué significa una presión alta?

El funcionamiento de la bomba de aceite consiste básicamente en que ésta succiona el lubricante a través de una malla, donde se retiene la suciedad de mayor tamaño, y lo lleva hacia el sistema de lubricación. Las bombas suelen ser de engranajes rectos que son lubricados por el fluido que pasa y tienen una válvula para sacar aceite cuando la presión es excesiva. Además, conviene tener en cuenta que se trata de bombas de caudal constante.

Normalmente, una alta presión en la bomba implica la existencia de resistencias extraordinarias en el sistema que se deben superar, como por ejemplo la suciedad causada por polvo o carbonillas, la cual obtura el paso del aceite. Esto exige que la bomba trabaje a mayor potencia.

Este riesgo de alta presión se da también en los enfriadores y filtros en casos de obstrucción, por eso también llevan válvulas de seguridad (by-pass) taradas a una determinada presión. El peligro de obturación en estos sistemas es alto y es algo que preocupa mucho a los fabricantes de vehículos.

Para evitar estos riesgos es necesario contar con un diseño adecuado de las tuberías y los distintos puntos de lubricación. También es imprescindible utilizar un lubricante con la viscosidad adecuada al motor. Esta es la mejor manera de mantener la presión del aceite en niveles adecuados.

Hay que tener en cuenta que la presencia de tuberías estrechas y un aceite excesivamente viscoso, más difícil de mover, implicarán un aumento de la presión del sistema para poder mover el aceite. Por su parte, una viscosidad excesivamente fluida implicaría una bajada de la presión, lo mismo que el cambio de las tuberías a otras más grandes.

Es por todo esto por lo que decimos que la presión del sistema depende de las características del aceite (viscosidad) y del diseño del fabricante (bomba, diámetro de tuberías, longitud…)

¿Qué debo hacer para corregir una presión del aceite inadecuada?

Distintas acciones y síntomas de un vehículo responden a diferentes causas y tienen también diversas soluciones. Si tienes un taller, seguro que las siguientes tablas te resultarán de gran ayuda.

Resumiendo…

Recuerda que la presión que indica el manómetro es la encargada de informarnos sobre el esfuerzo que realiza la bomba para mover el aceite, creando el caudal necesario en el sistema para dar la correcta lubricación. No pienses que la presión del manómetro de la bomba tiene algo que ver con la que se da entre las piezas del sistema, tales como cojinetes del cigüeñal o levas, de hecho son diferentes.

Ten en cuenta que ese manómetro debe marcar un nivel situado entre el máximo y el mínimo, esto es lo que indica que la lubricación se desarrolla de manera correcta. Si se encuentra por encima del máximo o por debajo del mínimo, puedes empezar a preocuparte.

También debes saber que esos niveles dependen del diseño de cada fabricante, que ha sido pensado para que el vehículo trabaje entre un máximo y un mínimo de presión determinados, según la bomba, para obtener una buena lubricación.

Si el vehículo trabaja por encima del máximo, el manómetro nos dirá que la lubricación es inadecuada (problemas en la bomba, aceite demasiado viscoso, obturaciones en el sistema…) Como la energía utilizada por la bomba procede de la combustión, tendremos como resultado un mayor consumo de carburante.

En el caso de que la presión no alcance el límite mínimo del manómetro, puede ser que el aceite sea demasiado fluido, bien por tener una SAE demasiado baja o porque haya presencia de combustible en el mismo. También puede deberse a que existan fugas de aceite en el sistema, lo que disminuye su resistencia al movimiento. Tomar una muestra de aceite ayuda a detectar posibles contaminaciones y determinar por qué la presión no es la correcta.

Como puedes ver, elegir un aceite de calidad y adecuado al motor de un vehículo es muy importante para que el equilibrio reine en su motor y que éste pueda trabajar de manera óptima. Así que no olvides emplear siempre lubricantes que se ajusten a las necesidades del propulsor.

Lo mas Popular

To Top