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Cómo cuidar un cambio automático: errores que pueden romperlo

Cada vez se venden más cajas de cambio automáticas y eso es una buena noticia porque significa dos cosas: que éstas son cada vez mejores y que conducimos carros cada vez más cómodos y seguros. Hay varios estudios que afirman que los niveles de estrés son claramente menores en los conductores con carros automáticos que en los manuales. Para que le saques todo el partido y evitar averías caras te damos estos consejos para cuidar un cambio automático.

Hay muchos mitos sobre las cajas automáticas: que si consumen más, que si tienen más averías… y también malos hábitos adquiridos de los que sí han tenido carros automáticos anteriormente, pues las cajas actuales funcionan de manera diferente.

Por ejemplo, una mala costumbre que tienen los conductores que han usado cajas automáticas tradicionalmente es mantener el carro parado en un semáforo en una cuesta sin pisar el freno. En los cambios antiguos (que eran de convertidor de par), con el selector en la D (drive, marcha adelante) el carro empuja un poco y en una rampa se mantenía parado. Es lo mismo que hacemos con un carro manual dosificando el acelerador y el embrague para que no se nos caiga hacia atrás el carro al arrancar en una cuesta. En los automáticos antiguos no era demasiado malo, sólo recalentábamos un poco el convertidor de par (si no era demasiado tiempo… si estamos así media hora lo fundimos) y gastábamos más gasolina, pero en los cambios automáticos actuales, esta mala costumbre provoca averías fatales.

Poner mal la P te puede romper los dientes

El error más común al usar cambios automáticos es poner la P sin que el carro esté completamente detenido.
Como hay varios tipos de cambios, tenemos que diferenciarlos porque cada uno tiene sus trucos para mantenerlos en perfecto estado y sacarles el máximo rendimiento. Básicamente hay tres tipos transmisiones automáticas: las tradicionales con convertidor de par, los de variador continuo (CVT) y los de embragues pilotaods de disco, que pueden ser simples o de doble embrague (cada marca los denomina de una manera, DSG, DCT…).

Hay dos consejos que son comunes para todos los tipos de cambio y que evitarán que hagas saltar la transmisión por los aires:

Primero el freno de mano y luego la P: en las transmisiones automáticas hay una posición que suele ser una P de Parking. Esta función lo que hace es poner un cerrojo en un piñón de la caja de cambios para bloquear las ruedas y que no giren. La gente tiene la mala costumbre de poner la P y no frenar o hacerlo después de haberla puesto. Esto hace que el cerrojo dé un golpe contra el piñón y puede llegar a partirse el cerrojo o el dentado del piñón. Además, cuando queramos sacar la palanca de la P notaremos que va muy dura, porque está muy trincado el mecanismo, con todo el peso del carro apoyado sobre él. Lo correcto es esperar a que el carro esté completamente detenido, poner el freno de mano y luego la P.
Primero la P y luego el freno de mano: no, no me contradigo. El consejo anterior es para aparcar el carro, éste es para iniciar la marcha. No sirve de nada haber tenido la precaución de no forzar el mecanismo al aparcar y hacerlo al salir. Si soltamos el freno de mano antes que la P, el peso del carro se apoyará sobre el cerrojo y volveremos a forzar el mecanismo. Lo correcto es pisar el pedal del freno, poner el selector del cambio en la marcha que queramos (D para avanzar y R para retroceder) y soltar el freno de estacionamiento antes de iniciar la marcha.

Cómo cuidar un cambio automático de doble embrague o pilotado

Este tipo de cajas de cambio tienen uno o dos discos de embrague que pueden ir en seco o en baño de aceite.
Este tipo de cajas de cambio son las que más están proliferando porque son las que menos pérdidas por rozamientos producen y es más fácil lograr unos consumos de combustible favorables, incluso mejores que con los cambios manuales. En realidad se trata de un cambio manual en el que un mecanismo es el que hace el trabajo de nuestro pie en el embrague y nuestra mano en el selector. Si con un carro manual nos quedamos en una cuesta tratando de mantenernos detenidos a base de embrague y acelerador sin tocar el freno, en un minuto empezaremos a notar un tufillo a quemado y en apenas 5 minutos el carro se revolucionará a tope y se caerá hacia atrás. Habremos fundido el disco del embrague. Pues bien con estos lo mismo. Para evitar averías en estos cambios es muy importante seguir estos consejos:

Pisa el freno y suelta el acelerador: cuando tengas que estar detenido en un semáforo, atasco, etcétera, no toques el acelerador para nada. Mantén el carro detenido con el freno pisado.
Sigue el plan de mantenimiento: algunos de estos cambios son húmedos (los discos están bañados en aceite) y otros son secos. Los primeros suelen requerir un cambio de líquido cada cierto tiempo. Lee el manual de tu carro y sigue sus consejos de mantenimiento a rajatabla con los cambios de aceite que proponga.
Usa aceites de buena calidad: intentar ahorrar 200 euros (ya en plan exagerado) usando un aceite más barato que el recomendado por el fabricante es la mejor manera de gastar 4.000 euros en una caja nueva o reconstruida. Usa el mejor aceite posible y siempre cambiando el filtro y haciendo un buen “flushing” de todo el circuito. Esto quiere decir que hay que hacer pasar líquido limpio por todo el circuito para quitar por completo el viejo antes de poner el nuevo.
En los DSG no pongas la N en los semáforos: ésta es otra costumbre heredada de los cambios automáticos tradicionales. Mucha gente cuando para en un semáforo pone la N pensando que es mejor para el cambio y no es así. En este tipo de cambios robotizados o de doble embrague es mejor seguir con el selector en la D y no usar el punto muerto salvo que estemos estacionados.
No abuses del kick down: el kick down es una función de los cambios automáticos que se activa a pisar a fondo el acelerador. Lo que hace es bajar todas las marchas que pueda para lograr la máxima aceleración. Es una maniobra muy brusca que somete a mucho estrés a a caja de cambios y a los ejes que la unen con las ruedas. Mejor anticípate y, si vas a hacer un adelantamiento, reduce tú de modo manual antes de empezar la maniobra.
Espera a que esté detenido: antes de pasar de la D a la R o viceversa, espera a que el carro esté completamente parado para evitar forzar los piñones del cambio.

Cómo cuidar un cambio automático tradicional de convertidor de par

Aquí podemos ver el convertidor de par seccionado, es esa especie de turbina grande.
Los cambios con convertidor de par modernos llevan todos un bloqueo del convertidor para eliminar las pérdidas por resbalamiento y reducir los consumos. Por eso no es bueno seguir teniendo la costumbre de estar parado en un semáforo en una cuesta con el carro sujeto por el acelerador y no por el freno. Esta mala costumbre recalienta el convertidor y el líquido que hay en él se degrada rápidamente, forma espumas y acaba estropeando todo, los frenos de cincha, las cajas de válvulas… todo. Si en tu antiguo carro automático hacías esto y nunca te pasó nada, mejor que no pruebes a hacerlo en el nuevo.

Cambia el líquido de transmisión con frecuencia: estos cambios someten a mucho esfuerzo al fluido de la transmisión, conocido popularmente como ATF (Automatic Transmision Fluid) aunque en la actualidad lo correcto sería llamarlo Dexron o Pentosin, que son los que con más frecuencia se usan. En estos cambios es prácticamente la presión hidráulica la que mueve el carro y el aceite sufre mucho. No escatimes en él, usa el recomendado por el fabricante y cámbialo en los intervalos fijados o incluso algo antes si haces un uso intensivo (llevas remolques, mucho uso en ciudad, puertos de montaña…).
No abuses del kick down: lo mismo que en el caso de los cambios DSG.
Espera un par de segundos tras encender: antes de pisar el acelerador para iniciar la marcha, espera un par de segundos después de haber encendido el motor para darle tiempo a la bomba de la caja de cambios a llenar bien el convertidor y que todo esté con la presión correcta de trabajo.
Pon la N en las paradas prolongadas: si estamos en un atasco o si vamos a estar parados más de un par de minutos es recomendable poner la palanca en la N para que el convertidor no esté arrastrando constantemente. Reduciremos el consumo de gasolina y no recalentaremos demasiado el líquido de la transmisión.
Espera a que esté parado: antes de pasar de la D a la R o viceversa espera a que esté completamente parado.

Cómo cuidar un cambio de variador continuo (CVT)

En esta radiografía se ven las poleas de paso variable y la cinta de transmisión.
Estos cambios son muy cómodos y su uso muy sencillo, pero conviene tener algunas precauciones con ellos para evitar acortar su vida útil, que suele estar en el entorno de los 200.000 km. Tienen un convertidor de par también, así que nos sirven exactamente los mismos consejos que para ellos, pero además:

No abuses del modo manual: en los cambios CVT actuales suelen incorporar una función manual que imita las reacciones de un cambio tradicional. Lo que hace es prefijar unas posiciones determinadas en las poleas de paso variable. Esto hace que la cinta de transmisión que hay entre ambas poleas del variador trabaje más en esos puntos concretos y las paredes de la polea se desgastan más ahí. Esto acaba formando pequeños peldaños en la superficie de las poleas (que deberían ser perfectamente lisas) y que la cinta no se deslice bien por ella sino a saltos. El carro deja de funcionar con suavidad y da pequeños tirones al ir avanzando y variando el desarrollo. La reparación es cara y suele implicar sustituir la caja de cambios.
Espera a que esté completamente parado: no pases de la D a la R sin que el carro esté absolutamente detenido para evitar forzar la transmisión.

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